Una chica xxx para mejorar tu futuro

Hago un pequeño inciso en mis vivencias personales para dar un consejo gratuito, uno que quizá debía haberme aplicado yo mismo hace tiempo, y que por supuesto podéis tomar o dejar según os convenga. Y es que bien dicen por ahí que más valen dos tetas que dos carretas, y mira, a fuerza de comprobar que es cierto, me he terminado de convencer. Echa un vistazo a esta imagen:

Son muchos los hombres que en su juventud sólo piensan en divertirse con cuanta mujer se pongan por delante; no es nada extraño ni deshonroso, todo lo trae la edad, y a esas edades uno tiene las hormonas revolucionadas y sólo piensa en tener la mayor cantidad de sexo posible, sin pensar muchas veces ni en la calidad. Para ello, por supuesto, eligen, elegimos, a chicas cuando más descocadas mejor, sin prejuicios ni pudores, de esas que se levantan la falda a la primera de cambio y se abren de piernas: en una palabras, chicas xxx.

Pero luego, cuando queremos una relación seria, preferimos otra clase de mujeres, y acabamos fijándonos en aquellas que antes no han llamado nuestra atención, esas que se comportan de forma más o menos recatada y no son tan lanzadas como las otras, y las elegimos para esposas; y aunque esto esté cambiando, sigue siendo muy poco a poco, porque esta es una costumbre ancestral que será muy difícil de erradicar. De hecho, incluso intentamos que sean vírgenes, y eso nos hace sentir muy bien; machismo puro y duro al cabo, pero parece que no podemos hacerlo desaparecer tan fácilmente de nuestra mente.

Hasta aquí la realidad más o menos contada. Y ahora mi consejo: si de verdad queréis que la mujer que habéis elegido os acompañe durante la mayor parte de vuestra vida, que sea una compañera real y que sepa apoyaros en las buenas pero sobre todo en las malas, dejad a un lado a las mujeres del segundo grupo si realmente no os sentís atraídos por ellas desde el principio, y centraros en las del primero, porque ahí es donde encontraréis a la mujer perfecta.

En la actualidad, y con nuestro ritmo de vida, nuestras mujeres tienen que hacer que no tengamos que buscar fuera lo que tenemos en casa, y eso sólo lo conseguiremos si de verdad nos sentimos atraídos por lo que hay allí. Es muy cierto eso de que las mujeres casadas tienen que ser señoras en la calle y putas en la cama, aunque muchas de mis lectoras ahora mismo quieran sacarme los ojos. Deben ser así como las que aparecen en los vídeos porno que vemos por internet, que están caracterizadas para excitarnos, pero es que también debe ser así en la vida real.

Tras haber pasado por mis recientes problemas, esta es la conclusión que he sacado. Y no creáis que es un consejo gratuito: he comprobado sus efectos, ya que yo mismo había elegido una chica xxx hace muchos años, y hasta ahora no me había dado cuenta de cómo podía alegrarme la vida. Y ahora que ya lo sé, veréis cómo todo empieza a cambiar…